Al pasar la barca

Al pasar la barca

lunes, 15 de noviembre de 2010

"Maria y la luna viajera "

“Me gusta mirar la luna, contemplar cada noche como brilla desde mi ventana.
Me gustar mirar su cara marfileña, redonda, reluciente como una moneda.
Anoche soñé que yo era la luna, soñé que me bañaba en el mar con un millón de estrellas. Soñé que un amante hermoso como un narciso me hablaba de amor eternamente. Soñé que era de plata, que yo era la reina del firmamento y que el sol celoso se ocultaba en el horizonte, furioso a mi llegada.
La noche estaba  serena, una hermosa luna llena iluminaba el cielo; no dejando asomarse al firmamento a las estrellas que envidiosas querían brillar más que la diosa Selene.
Maria, asomada a la ventana de su habitación contemplaba extasiada aquella luna regordeta y orgullosa.
¡Quién pudiera ser la luna! Me gustaría ser como ella y mirar la tierra desde las alturas.
Hooolaaa luna ¿Qué tal por el cielo? -preguntaba María dando grandes gritos-
La luna no se daba por aludida y brillaba y brillaba muy satisfecha de si misma.
Selene aprovechó en ese momento un pequeño lucero que pasaba por su lado para mirarse y contemplar su hermosa cara -Yo me peino con peines de plata y me perfumo con polvos de estrellas.-dijo la luna muy complacida ella.
María le dijo- Quisiera ser como tú ¡tan alta, tan hermosa, tan plateada!-
Selene muy orgullosa le contestó -¡Nadie puede ser como yo! el sol me canta canciones de amor; luceros y cometas. Hermosos galanes me visitan cada noche y  estrellas fugaces me saludan al pasar.- ¡Como puedes ver soy muy popular!
Y del orgullo pasó a la tristeza -La verdad, no te gustaría ser como yo.
Todas las noches estoy sola; aunque me saluden las estrellas y algún cometa despistado.La soledad es mi compañera.
Cansada estoy de que me hablen de amor los enamorados, porque yo no conozco el amor.
Y más cansada aún de que me aúllen los perros y los lobos cuando estoy redonda y llena.
¿Qué te gustaría hacer?
-Le preguntó la niña conmovida por la tristeza de la luna-
-Me gustaría viajar por el firmamento,conocer otras lunas como yo.
Mirarme en los helados lagos de Marte; admirar la grandeza de Júpiter y viajar en un anillo de Saturno….
 ¿Y quién te impide viajar?-le preguntó la niña curiosa.
¿Quién haría mi trabajo?-respondió la luna apesadumbrada -
¡Yo, yo lo haré!. Haré tu trabajo.-respondió María entusiasmada-¡Hum! no sé-dijo la luna indecisa- Mi trabajo es complicado y se necesita tiempo para aprenderlo. Tienes que estar muy atenta a los movimientos del mar; yo mando en las mareas. Mi influencia en la Tierra es muy importante
La niña ilusionada no abandonó éste deseo y le dijo a Selene- Aprenderé deprisa y tú podrás descansar de tu trabajo.
Selene no se lo pensó dos veces. Y de acuerdo con la niña se tomó unos días de descanso.
Por primera vez una luna en el Universo se tomó unos días de vacaciones.
Y una niña de diez años hacía de satélite “humano”.
Con sus dos coletas salió al firmamento brillando, brillando…. Cuando todo el mundo miraba al cielo veía la cara regordeta e infantil de la niña; que feliz desde las alturas les decía- ¡Buenas nocheeeess!-.
¡Qué coletas más grandes se veía en el cielo!¡Los satélites que daban vueltas a la Tierra se enganchaban con su pelo!
En todas las televisiones del mundo una y otra vez se repetía la cara de la niña, de noche y de día.
Los primeros días haciendo de luna eran muy divertidos.
Pero María se fue aburriendo y cansando y el sueño pudo más que ella.
¿Cuando se ha visto a una luna dormida?
La niña agotada dormía.
Las mareas dejaron de subir y bajar; los barcos en los puertos no podían atracar ni salir a alta mar.
Los peces desorientados hacia las playas nadaban. Los pescadores nada atrapaban en sus redes.
Los días eran largos porque la luna-niña se negaba a trabajar de noche.
Cansado el sol ordenó a la luna viajera volver.
La turista espacial recorría el firmamento en busca de monumentos que poder fotografiar.
Planetas, cometas, satélites y estrellas, a todos visitó y con un enorme asteroide tuvo un encuentro de amor.
Satisfecha la luna volvió de nuevo a su hogar.
Como luna nueva arregló el desaguisado que la niña-luna desarregló. Todo de nuevo está equilibrado, las mareas bajan y suben como un reloj.

 Y María duerme en su cama, soñando que le gustaría ser…. el Arcángel Gabriel .
                                                                                                                          Consuelo.T.Ojeda

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