Al pasar la barca

Al pasar la barca

domingo, 7 de noviembre de 2010

El gallo kiriko


    Esta es la verdadera historia del gallo Kiriko que iba a la boda del tío Perico, y en el camino encontró una boñiga de burro que tenía muchos granos de cebada, tenía mucha hambre, y era muy goloso. "¿Que hago, si la pico me mancharé el pico y no podré ir a la boda del tío Perico? ¿Que hago, pico o no pico?, ¿pico o no pico?, ¿pico o no pico?", y al final picó, y claro, su pico se manchó.
    Andando andando se encontró a una hierba, y le pidió: —Hierba, hierbita, límpiame el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
    Y le contestó la hierba: —¡No quiero!
    Andando andando se encontró a una cabra y le pidió: —Cabra, comete la hierba, que no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
    Y le contestó la cabra: —¡No quiero!
    Andando andando se encontró a un lobo y le pidió: —Lobo, mata a la cabra, que no quiere comerse la hierba, que no quiere limpiarme el pico que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
    Y el lobo le dijo: —¡No quiero!
    Andando andando se encontró a un perro y le pidió: —Perro, muerde al lobo que no quiere matar a la cabra,
 que no quiere comerse la     hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
    no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.
    Y el herrero le dijo: —¡No quiero!
    Andando andando se encontró a la muerte y le pidió: —Muerte, llévate al herrero, que no quiere romper el cuchillo, que no quiere pinchar al burro, que no quiere beberse el agua, que no quiere apagar el fuego, que no quiere quemar el palo, que no quiere pegarle al perro, que no quiere morder al lobo, que no quiere matar a la cabra, que no quiere comerse a la hierba, que no quiere limpiarme el pico, que me lo he manchado y no puedo ir a la boda del tío Perico.

    Y la muerte le dijo: —Muy bien.
    Entonces la muerte se fue a llevar al herrero, que se salió corriendo a romper el cuchillo, que brincó a pinchar al burro, que trotó a beberse al agua, que fluyó a apagar al fuego, que voló a quemar al palo, que rodó a pegarle al perro, que corrió morder al lobo, que saltó a matar a la cabra, que brincó a comerse la hierba, que deprisa deprisa le limpió el pico al gallo Kiriko, para que fuese a la boda del tío Perico.
    Pero como se había entretenido tanto, llegó tarde cuando ya no quedaba carne y cuando vieron un gallo tan hermoso... Corriendo lo mataron y a la olla lo echaron.

Y todos comieron y a mi no me dieron.

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